BRASILIA.- El presidente de Brasil, Michel Temer, designó por primera vez a una mujer para su Gabinete de Gobierno, criticado tras su primera conformación en mayo.
Se trata de la abogada Grace Mendonça, quien dirigirá la Procuraduría General brasileña en reemplazo de Fábio Medina Osório, informó el Palacio de Planalto en un breve comunicado.
Mendonça trabaja desde 2001 en la Procuraduría General de la Unión, que tiene rango de ministerio en el Ejecutivo brasileño. Medios locales atribuyeron la salida de Osório a discrepancias con el jefe de gabinete de Temer, Eliseu Paldilha.
El presidente argumentó “razones políticas para mi salida”, dijo Osório al dejar el cargo, quien se transformó en el cuarto ministro que cae en el gobierno de Temer luego de las salidas, por vinculaciones con el escándalo de corrupción en Petrobras, de Romero Jucá, de Planificación; Fabiano Silveira, de Transparencia; y Henrique Eduardo Alves, de Turismo.
Voceros confirmaron que Osório tuvo disputas internas con Padilha, debido a que el abogado había pedido a la Corte Suprema acceso al expediente que investiga a políticos con fueros en la operación anticorrupción “Lava Jato”.
Temer asumió la semana pasada de forma oficial la presidencia de Brasil tras la destitución de Dilma Rousseff, por acusaciones de que su Gobierno cometió irregularidades fiscales. El mandatario ejercía la Presidencia de forma interina ya desde mayo, cuando la dirigente del Partido de los Trabajadores (PT) fue suspendida por el Senado.
El abogado de 75 años, miembro del centroderechista Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), recibió entonces críticas por conformar un Gabinete únicamente de hombres blancos, en un país en el que el 50% de la población es mestiza.
Los críticos ven en la composición del Ejecutivo un reflejo de las viejas elites de poder, a las que acusan de haber sacado a Rousseff y a su izquierdista PT, de forma ilegítima, de la Presidencia de Brasil.
La ex mandataria acusa también a sus adversarios de “misoginia” y de haber orquestado un “golpe parlamentario” para destituirla.
Temer integró la coalición gubernamental de Rousseff como vicepresidente, desde 2011, y le volvió la espalda a la mandataria para apoyar el juicio en su contra. Rousseff lo califica por ello de “traidor” y “usurpador”. Las leyes brasileñas no prevén nuevas elecciones en caso de la destitución del jefe de Estado, sino que el vicepresidente asuma el cargo hasta el fin del mandato (diciembre 2018). (DPA-Télam)